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Miércoles, 22 de Febrero de 2012 19:51 |
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El Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol ha impuesto una suspensión de dos partidos al jugador de la Real Sociedad Asier Illarramendi, expulsado en el partido ante el Granada por producirse de manera violenta con otro futbolista. Competición ha desestimado el recurso de la Real Sociedad, confirmando la suspensión, con multa de 180 euros al club y 600 al infractor, en aplicación del Código Disciplinario. Por otra parte, el Comité sí ha estimado el recurso del Granada, dejando sin efecto disciplinario la amonestación de Fran Rico. El Comité describe, textualmente, que “conforme al escrito de alegaciones presentado, el acta arbitral incurre en error manifiesto, toda vez que no se produce simulación de falta sino que “sufre una falta clara, ya que es zancadilleado y derribado por un jugador contrario”. El Comité de Competición ha procedido a revisar el vídeo de la jugada que se aporta y llega a idéntica conclusión que el alegante, toda vez que, en efecto, el jugador sancionado es derribado y obstruido, por tanto, en su evolución hacia la portería rival encontrándose dentro del área, por lo que la realidad fáctica debe imponerse sobre el acta arbitral, en cuanto probada la concurrencia de error material manifiesto. Se deja, por tanto, sin efectos disciplinarios la amonestación”.
Por otra parte, deberán cumplir un partido de suspensión por acumulación de amonestaciones Thievy y Romaric (Espanyol), Muniain y De Marcos (Athletic), André Castro (Sporting), Del Horno (Levante), Salva Sevilla (Betis), mientras que se perderán el partido tras sus expulsiones Cisma (Racing) y Siqueira (Granada). Además, ha sido suspendido por dos partidos el entrenador de porteros de la Real Sociedad, Roberto Navajas.
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Domingo, 19 de Febrero de 2012 20:26 |
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EFE.- El entrenador del Granada CF, Abel Resino, ha dicho que su equipo ha controlado el partido “de cabo a rabo” tras la victoria por 4-1 lograda ante la Real Sociedad. Resino se ha mostrado “contento” porque “el equipo está experimentando muchos cambios” y los puntos logrados hoy “valen mucho más” ante “un rival directo que estaba en buena línea”.
“Hemos controlado el partido de cabo a rabo, hemos sabido elaborar y ha sido una victoria clara”, ha añadido el técnico del Granada, quien cree que es bueno que “los futbolistas con gol marquen” porque el Granada “lleva pocos goles y eso no es normal”. Resino ha destacado del choque “la evolución ante un rival directo” que mostraron los suyos, de los que destacó que están “adquiriendo confianza y quitándose la pereza para atreverse a hacer cosas”.
Sobre la situación en la que queda el Granada, el técnico ha explicado que solo se fija en ganar su partido aunque “si pierden los rivales directos mejor” ya que “ahora vienen jornadas complicadas”, ha asegurado.
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Jueves, 16 de Febrero de 2012 22:30 |
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Seis partidos completos y veinte minutos del séptimo pasaron para que el Atlético de Simeone encajara su primer gol. No lo mereció la Lazio, que se aprovechó de un error de Courtois para adelantarse en el marcador y poner a prueba la capacidad de reacción rojiblanca con el Cholo en el banquillo, inédita hasta el momento. Todo lo que vino después agiganta la autoestima e ilusión de una afición poco acostumbrada a exhibiciones tan convincentes como la que ofreció el Atlético en Roma.
No se cumplía el primer minuto de juego cuando Diego y Falcao daban continuidad al gran fútbol desplegado en Santander con idéntico resultado, aunque este el Atlético lo pagaría. El brasileño filtraba un pase al desmaque del Tigre que éste enviaba por encima del arco lazial.
El equipo romano planteó batalla durante la primera media hora, donde su centro del campo empujaba hasta ahogar cualquier aparición clara de Diego, Adrián y Koke, titular por decisión técnica en lugar de Arda. Tuvo que ser un desdoblamiento de Juanfran, poco después del tanto de Klose, quien terminara en las botas de Adrián tras un vuelo espectacular de Falcao para que el asturiano firmara el empate.
La Lazio vio como todo su esfuerzo del inicio se traducía en una situación de desventaja. Lo peor no era eso, sino que no tenía recursos para más, justo al contrario que su oponente. En cuanto el equipo romano bajó un pistón su intensidad, Diego se coló entre su defensa para servir el 1-2 a Falcao. El Atlético mandaba con justicia en el Olímpico.
Baile rojiblanco Pocos atléticos recordarán una segunda mitad tan plácida en un escenario tan imponente como el Olímpico. El arreón inicial de la Lazio tras el descanso apenas se tradujo en disparos lejanos que murieron en las manos de Courtuois sin ningún peligro. Una ocasión excepcional para sentenciar la eliminatoria.
Adrián, que poco antes había habilitado a Koke tras un taconazo genial, inició otra carrera mientras con el rabillo del ojo veía el desmarque de un compañero. Falcao confió en que el asturiano tampoco dispararía esta vez. Efectivamente -la noticia sería lo contrario- así sucedió. Asistencia de Adrián que Falcao empuja a la red. Los centenares de atléticos que disfrutaban en Roma terminaron coreando con 'olés' el juego de su equipo ante un rival entregado.
A la eliminatoria le quedan 90 minutos, pero parece difícil que un equipo ose a marcar tres goles a este Atlético. La parroquia rojiblanca, ahora sí, tiene motivos para estar ilusionada.
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Jueves, 16 de Febrero de 2012 13:11 |
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AB.- Las instalaciones de la Ciudad Deportiva de la Diputación de Granada, en Armilla, acogen el próximo sábado 18 de febrero, desde las 11.00 de la mañana y hasta las 14.00 horas, la IV Concentración Andaluza de Categorías Inferiores de Rugby organizadas por la Asociación Deportiva de Veteranos de Granada ‘Escoriones’ en colaboración con la Federación Andaluza de Rugby y la Diputación Provincial de Granada. Esta concentración, que se enmarca en el Campeonato de Andalucía, reunirá a más de 150 niños y niñas con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años y pertenecientes a clubes de toda Andalucía. Las anteriores ediciones se han celebrado en Marbella (noviembre 2011), Sevilla (diciembre de 2011) y Puerto de Santa María (enero de 2012).
Ya han confirmado su asistencia: C.R. Estrecho (San Roque, Cádiz), C.R. Marbella (Málaga), C.R. Málaga (Málaga), C.R. Jaén y A.D.V. ‘Escoriones’ (Granada) que aportarán equipos en todas las categorías: linces, jabatos, prebenjamines y benjamines. Hay prevista una importante presencia de familiares que acompañarán a los jugadores.
Debido a la edad de los participantes, el objetivo de estas concentraciones es la simple práctica del rugby sin ningún fin competitivo ya que no hay clasificación, ni ganadores, pues lo importante no es el resultado si no el juego y la práctica del rugby. Así lo han explicado en la presentación de esta actividad el coordinador del área de Deportes de la Diputación de Granada, Pablo de Stexhe Nestares; el coordinador de Instalaciones Deportivas, Antonio García Callejas; el presidente de la Asociación de Veteranos, José Antonio Fernández López; y el delegado en Granada de la Federación Andaluza de Rugby, Pablo Rubio García.
Los partidos se jugarán con las normas adaptadas de rugby gradual de la Federación Española de Rugby, en el campo de rugby de la Ciudad Deportiva, a los pies de Sierra Nevada. Los encuentros serán disputados por equipos de siete jugadores y tendrán una duración máxima de dos tiempos de doce minutos. Los clubes participantes se enfrentarán en partidos en todas las categorías en modalidad de liga a una vuelta (todos contra todos).
Para reponer fuerzas durante los encuentros, los jugadores podrán disfrutar de un “desayuno saludable” ofrecido por Puleva, y de zumos y bebidas isotónicas ofrecidas por Coca Cola, marcas patrocinadoras. Al finalizar la actividad, el equipo anfitrión, siguiendo la tradición de este noble deporte del rugby, ofrecerá al resto de jugadores el tradicional “tercer tiempo”, que consistirá en unas hamburguesas y refrescos ofrecidos por la casa Mc Donald´s que también es patrocinador del evento.
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Domingo, 19 de Febrero de 2012 20:27 |
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Felipe Guzmán.- Los resultados del sábado dieron un respiro a un Granada que, a priori, pasara lo que pasara, iba a seguir fuera de los puestos de descenso, por aquello de la derrota del Racing en el Bernabéu. Pero a nadie se le escapa que los tres puntos ante la Real son oro puro, le permiten a los rojiblancos ampliar distancias con el tercer por la cola y, además, restarle puntuación a un rival de los considerados “directos”. Por eso, Abel puso un once con un teórico punta, Ighalo, y un rombo en el medio campo pero con la polivalencia de dos hombres: Martins y Mikel Rico. Antes del comienzo del choque, esa composición de la medular parecía la clave de la estrategia.
En el primer minuto, Martins forzó una falta a ocho metros de la frontal, denotando el Granada toque, dominio y capacidad de pase, ensanchado el césped. El disparo del portugués del libre directo lamió la escuadra derecha, con Bravo haciendo la pose. La réplica, una falta en la medular rojiblanca botada por Iarramendi que sacó Iñigo López por alto. En el cuatro, primorosa jugada del Granada con pase final de Nyom al punto de penalti, que forzó el primer córner del choque. Franco Jara forzó el segundo bote de esquina treinta segundos más tarde. La Real se acercó por segunda vez en un centro a los siete minutos, abortado por falta sobre Nyom. pero en el siguiente córner, saque en corto, centro de Iarramendi al punto de penaly y Mikel González gana la posición en el salto a Mikel Rico y cabecea a la red. Roberto tocó la bola, pero no lo suficiente para evitar el primer gol del partido.
Pero el Granada no se amilanó, siguió fiel a su estilo de juego y se acercó de nuevo al portal visitante, forzando un saque de esquina que iba a traer cola. En el centro se observa un empujón dentro del área sobre un defensor, y el Granada abre de nuevo el balón a la derecha, donde Mikel Rico lo devuelve al palo contrario para encontrar la cabeza de Iñigo López, que bate a Bravo y pone el empate. Era el cuarto gol del central esta temporada, y ha anotado todos los goles con la cabeza. Ese empujón que, en verdad, fue bastante claro, provocó las iras del banco donostiarra, a donde acudió el colegiado para amonestar a Joseba Lorente y expulsar al delegado.
El partido se puso como al principio, con un Granada dominador al toque y una Real algo más encima de los locales, presionando el saque constantemente, presión que solventaban los rojiblancos con juego rápido y movimientos continuos. La Real presionaba con cuatro efectivos en campo ajeno, lo que permitía al Granada salir con rapidez una vez desbordaba la línea media. Fruto de esa estrategia es el córner del minuto veinte, forzado por Siqueira, que se tradujo en centro de Martins hacia Iñigo López, que peinó hacia atrás pero no marcó por centímetros. A cada minuto que pasaba se evidenciaba que el Granada tenía una consigna clara: tocar y tocar, con paciencia y sin perder la bola, hasta llegar al área contraria, como en la jugada del 24 de partido, con cabezazo picado de Ighalo que Bravo detiene no sin cierto esfuerzo. A la media hora, el choque entró en una dinámica más fea, con ausencia de llegadas pero con una vigilancia extrema y cierto temor en los dos equipos a perder el esférico. En el 31, falta cerca del pico izquierdo del área donostiarra botada por Martins que a punto estuvo de darle al Granada el segundo gol, pero el cabezazo del central se marchó arriba por muy poco. Dos jugadores rojiblancos le habían ganado la espalda a la zaga visitante con muchísima facilidad. En el 33, Jara lo intentó en el costado, pero su disparo seco lo atrapó Bravo. Tras una jugada pifiada por Ighalo, excesivamente individualista, la Real se sacó una contra en dos toques que acabó en córner. Teixeira abronca a Nyom por protestar al asistente una falta cometida por él mismo mientras la Real se despereza y comienza a aparecer más veces por zonas ajenas. En el 38, Cadamuro no se complica la vida y manda a saque de esquina un centro muy pasado. Martins no encontró en esta ocasión a Iñigo, habilitando a la Real para una nueva contra que acabó también en la esquina. Faltaban cinco para el descanso, el partido no tenía freno, lo intentaba la Real siempre por la banda derecha, marrando un pase casi claro hacia atrás en el 41 en la jugada en la que más se había escapado Xabi Prieto de la vigilancia de Siqueira. En una contra rojiblanca, a treinta segundos para el descanso, Illarramendi le mete la pierna por detrás a Franco Jara y el colegiado entiende que es alevosa, lo que provoca su expulsión con roja directa. Acto seguido, una falta de Carlos Martínez sobre Fran Rico, al que zancadilleó de forma clamorosa, es entendida por el colegiado como teatro del gallego, al que amonesta, ante el estupor de los rojiblancos. Tras el silbido del descanso, los locales siguieron protestando, volando una amarilla para el goleador Iñigo López. Por cierto, la amarilla a Fran Rico, que acarrea suspensión, le priva de participar en el partido de Pamplona.
Golazo de Jara La segunda parte arrancó con cambio obligado en el dibujo de la Real, con dos líneas de cuatro y un solo hombre en punta, por aquello de jugar con uno menos, mientras que el Granada debía gestionar esa superioridad numérica con cabeza y sin prisas. Siqueira vio la amarilla por una entrada abajo sobre Xabi Prieto. En el 49, jugada entre Nyom y Martins que cierra el portugués con un disparo suave arriba que se marcha alto. Ighalo y Nyom ya le estaban doblando por la derecha. La consigna de Abel era clara: los dos Rico cerraban para dar más libertad a Martins en ataque. El Granada lo intentaba casi siempre por los extremos, descartando por completo complicarse la vida con la nutrida presencia de hombres defensivos en el centro, apoyándose en paredes para doblegar las dos líneas muy unidas que planteaba la Real. En cada jugada el Granada daba muestras de una imprecisión constante, con demasiada prudencia, como miedo a perder el pase. Pero Abel insistía desde la banda en la paciencia, única fórmula para deshacer la lata de los de Montanier.
En el 56, el Granada lo intenta de nuevo, Jara la controla fuera del área, se mete dentro con un quiebro y suelta un derechazo con efecto descomunal al que Bravo no puede hacer oposición. Un golazo de muchos kilates, que destapó el partido. Seis minutos más tarde, con la Real muerta y pidiendo árnica, Uche iba a marcar el tercero del Granada, recién incorporado al terreno de juego, tras una contra mortal de los rojiblancos con centro que rebota en un contrario y le llega al nigeriano que, de cabeza, fusila a Bravo. Era el momento de pensar que el partido no tenía por qué estar sentenciado, sino todo lo contrario. Mientras, Abel da refresco a la zaga, quitando al goleador Iñigo López para poner a Mainz en la cueva. Mientras Montanier no sabía por dónde le llegaba el vendaval, optó por cambiar a su hombre en punta, Aguirretxe, colocando al mexicano Carlos Vela, delantero por delantero. Pero su problema estaba en el medio centro, donde nadie sujetaba a un Granada muy suelto, con espacio e ideas. En el 70, el técnico galo decide cambiar a Griezmann por Diego Ifrán, por intentar algo. Pero los minutos dictaban que el Granada llegaba y llegaba sobre el portal de Bravo, era casi un suplicio para los donostiarras, impotentes por poseer un lastre muy grande, fruto de la expulsión de la primera mitad, y otro lastre en la estrategia, la de juntarse y esperar a un rival que acepta todos los retos. En el 74, falta sobre Fran Rico en el semicírculo del área visitante, cuando Jaime Romero estaba preparado en banda para entrar. Abel disparó a la barrera. Jaime ocupó el puesto de un coreadísimo Carlos Martins. Obrigado por tu esfuerzo. Los últimos diez minutos fueron la prueba de que el técnico galo se había enchufado al partido muy, muy tarde, ordenando más presencia en campo ajeno y presionando la salida de los locales, lo que se entendía como un intento de parar el bofetón, de evitar una escabechina en el marcador, algo que se estaba produciendo con toda justicia porque, si contamos las ocasiones o las llegadas de uno y otro equipo, la Real se quedó con la del gol. En el 83, mano a mano de Uche ante Claudio Bravo, que logró rechazar con los pies el disparo del nigeriano, estorbado en la penetración por su par. Era una más de un Granada que, probablemente, firmó el partido con más ocasiones de toda la temporada.
En el 85, una acción aislada en la banda, con autopase de Carlos Vela, lo corta Siqueira con la mano, que la tenía muy abierta. Era la segunda amarilla y vio el camino de los vestuarios, lo que significaba otro jugafor más, el segundo, que no podía jugar en Pamplona. En la siguiente jugada, en el 85 de partido, Uche pondría el segundo de su cuenta tras un jugadón de Franco Jara dentro del área. El argentino quebró y disparó, cazando Uche el remache de Bravo. Era la puntilla a un partido en realidad sentenciado desde el pitido inicial de la segunda mitad, lo que pasa es que nadie lo sabía. El cicaterismo de Montanier y la expulsión, así como la enorme propuesta atacante del Granada dio como resultado el paseo rojiblanco. Uche, en el 92, disparó cruzado tras un quiebro espectacular en la frontal, pero el balón se marchó fuera por muy poco.
En resumen, sensacional Granada en todas las líneas pero con un hándicap, el de las dos bajas que tendrá para el choque ante Osasuna: Fran Rico y Siqueira. Pero hay plantilla para jugar con garantías de éxito, visto lo visto en la matinal del domingo. Gran partido y gran resultado.
Ficha técnica Granada CF: Roberto; Nyom, Borja Gómez, Siqueira (A)(A)(R), Iñigo López (A) (Mainz, 64′), Fran Rico (A), Mikel Rico, Martins (Jaime Romero, 75′), Franco Jara, Abel Gómez e Ighalo (Uche, 58′). Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Mikel, Iñigo Martínez (A), Cadamuro (A); Markel, Illarramendi (R), Aranburu (Rubén Pardo, 78′), Prieto; Agirretxe (Carlos Vela, 65′)y Griezmann. Goles: 0-1: Mikel González (9′), 1-1: Iñigo López (11′) 2-1: Jara (56′) 3-1: Uche (61′) 4-1: Uche (86′) Arbitro: Fernando Teixeira Vitienes, del colegio cántabro. Pésima actuación, por desgracia ya nos tiene acostumbrados. Cometió dos errores muy claros que se cargaron el partido. Amonestó a Joseba Llorente, en el banquillo y a Iñigo López, camino de los vestuarios. Expulsó con roja directa a Iarramendi por una entrada por detrás a Jara, que bien podría haberse quedado en amarilla, y no vio penalti de Carlos Martínez sobre Fran Rico, al que amonestó, cuando en realidad la falta fue muy clara. También expulsó a un asistente de Montanier en la segunda mitad, por protestar. También expulsó, por doble amarilla, a Siqueira, esta vez con justicia. Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 24 de la Liga BBVA, disputado en el Nuevo Los Cármenes. Lleno total en las gradas en mañana fría (seis grados al comienzo del choque) pero soleada. Los jugadores rojiblancos saltaron al césped con una camiseta de apoyo a su compañero Hasan Yebda, con la leyenda “Animo, Yebda”.
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Domingo, 19 de Febrero de 2012 20:25 |
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EFE.- El entrenador de la Real Sociedad, el francés Philippe Montanier, ha dicho que “las decisiones del árbitro han sido muy determinantes” después de que su equipo haya perdido este mediodía por 4-1 ante el Granada en Los Cármenes.Montanier no ha querido pronunciarse en la rueda de prensa posterior al choque sobre las jugadas polémicas del encuentro pero sí ha explicado que “si no se habla del árbitro es complicado hablar del partido”.
“Las decisiones del árbitro han sido muy determinantes”, ha comentado el técnico realista, quien ha añadido que “habría querido jugar once contra once todo el tiempo” porque “era un partido muy importante”. Montanair ha dicho que “si con once ya es difícil plantar cara al Granada, con uno menos es peor aún”, pese a que hasta el 2-1 piensa que su equipo defendió “bien” aunque después “todo fue más fácil para el Granada”. El preparador galo piensa que su equipo “va a sufrir como otros muchos para lograr la permanencia” y que tras “aceptar la derrota” debe “pensar en el partido en casa contra el Mallorca”.
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Jueves, 16 de Febrero de 2012 22:27 |
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Felipe Caicedo fue el gran protagonista de la victoria del Lokomotiv de Moscú ante el Athletic de Bilbao (2-1) en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Europa League. El ecuatoriano provocó el penalti que daría lugar al empate y marcó el gol de la victoria para dejar en segundo plano el tanto inicial de Iker Muniain. Los rusos partirán con ventaja en el choque de vuelta que se disputará en apenas una semana en La Catedral.
"Chicos, a disfrutar", espetaba Ander Herrera en el túnel de vestuario a sus compañeros antes de saltar al tapete. A pesar del césped artificial, la nieve que caía sobre Moscú y coloreaba de blanco los límites del rectángulo de juego y el frío (-10 ºC) que hizo a los protagonistas lucir guantes y leotardos, los de Marcelo Bielsa fueron fieles a su estilo de toque y elaboración desde atrás. Así pronto se hicieron amos y señores del balón, buscando con insistencia la meta de un Guilherme que salvó a los rusos de más de un aputo. El Lokomotiv apenas inquietó la portería de Gorka Iraizoz y lo más destacado fueron las subidas por banda de los laterales Shishkin y Yanbaev. Cuando el partido pareció tomarse un respiro, los bilbotarras lograron abrir la lata. Markel Susaeta dirigió un contragolpe de manual, recorriendo con el cuero pegado a sus botas más de 70 metros, regateando a dos rivales antes de pisar el área y cediendo a Muniain que, llegando desde atrás, cruzó el cuero y mandó el mismo al fondo de las mallas. Pudo llegar el segundo antes del descanso con testarazos de Fernando Llorente y Fernando Amorebieta y chuts de Óscar de Marcos y el propio Susaeta, pero también el gol del empate en un contragolpe protagonizado por Fernando Caicedo que cedió a Maicon que se topó con una gran intervención del meta visitante. Así llegó el tiempo de asueto, tiempo de reflexión y pegarse al radiador para no quedarse fríos.
Loable la actitud de los 10.000 valientes -de 80.000 posibles- (350 desplazados desde Bilbao) que botaban en la grada buscando el calor y ofreciendo el aliento a sus jugadores mientras una máquina barredora quitaba la nieve que se acumulaba sobre el verde. El segundo acto fue una obra totalmente dispar a la vista en la primera parte. El Athletic pareció salir al campo excesivamente contemplativo y a medida que pasaron los minutos advirtieron una pérdida de movilidad en el centro del campo fruto del cansancio de sus jugadores. El equipo de José Couceiro pasó de jugar a la contra a encontrar los puntos débiles de hasta un entonces sólido muro rojiblanco -hoy vestidos con la segunda indumentaria-. Liderados por un excelente Guilherme, buscaron la zancada, corpulencia y desborde de sus referentes ofensivos, Maicon y Fernando Caicedo. Fue el ecuatoriano el que se llevó el equipo a sus espaldas. Al cuarto de hora provocó un penalti de Jon Aurtenetxe que transformaría Glushakov; volteando del todo el marcador con un zurdazo dentro del área aprovechando un centro de Renat Yanbaev tras pérdida absurda de Fernando Amorebieta en un mal despeje. Los últimos 20 minutos de partido no se movió el marcador a pesar del cambio de fichas desde el banquillo y las ocasiones que se sucedían en un área y otra ensalzando la actuación de ambos guardametas.
Los rusos irán al partido de vuelta, que se celebrará en apenas unas semana en San Mamés (19.00 horas), con la ventaja de tener una renta favorable y con la sapiencia de que su rival tiene la imperiosa necesidad de marcar al menos un gol. Mientras el Lokomotiv podrá preparar a conciencia este partido al encontrarse aún de pretemporada, el Athletic tiene de por medio un duelo liguero ante el Málaga el próximo domingo.
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Domingo, 12 de Febrero de 2012 22:38 |
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Felipe Guzmán.- El Granada afrontaba este encuentro con la esperanza de sumar tres puntos que le colocaran en esa especie de espiral extraña que tiene esta liga: a poco que sumes te acercas a puestos europeos, pero siempre con escaso margen con la zona de descenso. Así están, al menos, ocho equipos de la tabla, y el Granada no es una excepción. Eso sí, al menos en la previa de este encuentro los rojiblancos no se encontraban en la zona roja, como pasara el domingo anterior antes de jugar con el Málaga. Es más, de antemano se sabía que, incluso cayendo ante el Villarreal, los de Abel Resino seguirían fuera de los lugares de condena. Pero la ironía iba a propiciar que un duelo de ex porteros en los banquillos tuviese como protagonista a uno de los guardametas del partido. Salida con intención de dominio del Villarreal y alguna aproximación de los locales a la zona contraria, con saque de esquina incluido. En el minuto cuatro, primera ocasión para el Granada, con saque de falta desde el costado izquierdo que peina Mikel Rico dentro del área a Iñigo López no llega a la pelota en el palo derecho. Dos minutos más tarde, Siqueira se aprovecha de un error de Zapata para entrar en el área y colgar un esférico mal rematado de cabeza por Ighalo. Aunque las dos defensas mostraron cierto nerviosismo en los primeros minutos, se lograban imponer a los atacantes, sobre todo la del Granada en el concepto del fuera de juego, dejando en evidencia varias veces a los delanteros amarillos. Eso sí, los rojiblancos coqueteaban en exceso con esa línea tirada hacia adelante, sobre todo con Nilmar, que estuvo en dos ocasiones a punto de liarla parda.
Pero en el quince, un delantero supo rebasar el entramado defensivo. Fue Marcos Ruben, que recibió dentro del área un pase largo y, a pesar de contar con la presión de Iñigo López, tocó la pelota lo justo para rebasar a Julio César en su pésima salida y marcar el primero de la tarde. El meta brasileño no debió salir de su portería porque el atacante tenía compañía. Mazazo para un Granada que se mostraba ordenado hasta el gol pero que le tocaba forzar la máquina.
Tras el tanto, el Granada adelantó líneas y buscó el robo de balón en campo ajeno, no con demasiada fortuna al principio, más que nada porque los de Molina hacían exactamente lo mismo, muy atentos a las líneas de pase y siempre muy encima de Mikel, Martins y Fran. En el 23 de juego, una colada de Siqueira con pase a Ighalo permitió al nigeriano asistir a Mikel Rico para que disparara alto, desviado. Mientras la estrategia del Villarreal era intentar tener superioridad en el costado izquierdo de la zaga visitante, la del Granada era… exactamente la misma, con Siqueira, Ighalo y Mikel como trío ejecutor. En el 26, saque de esquina para el Granada botado por Martins que desvía Iñigo López hacia el poste, y el rechace no lo aprovecha Ighalo que, además, estaba en posición incorrecta. Aunque el Villarreal mandaba en el luminoso era el Granada el protagonista de las mejores ocasiones de gol.
En el 29, disparo seco de Martins que atrapó Diego López, y amarilla a Ighalo por ponerse delante del saque del meta local, aunque el nigeriano estaba fuera del área. La réplica del Villarreal la puso Nilmar en el 31 con una acción que evitó Julio César con una espectacular parada, resarciéndose así de su error en el gol. Aunque en el 35, otro disparo pudo provocar el empate, pero Diego López lo evitó con sobriedad, el Granada no encontraba la manera de doblegar a una defensa muy cerrada y concentrada, que desbarataba todas las acciones rojiblancas con aparente facilidad. En los minutos finales de la primera mitad, los dos equipos se afanaron por buscar el gol con el recurso del balón parado. Pérez Lasa prolongó el tiempo de juego más de un minuto, aunque no se reflejó tiempo extra en la tablilla del cuarto árbitro. En resumen, una primera parte con alternativas en las dos áreas aunque mayores y mejores ocasiones para el Granada, pero fue Marcos Ruben el que dio con la tecla.
Arranque con premio La segunda parte comenzó con ocasión para el Granada, tras un pase de Dani Benítez a Siqueira, que le doblaba por la izquierda, y cuyo pase llegó hasta Ighalo, que remató fuera. Julio César atrapó un disparo flojo de Borja Valero al minuto siguiente. El Granada siguió porfiando, primero con un pase sobre Iñigo bordeando el fuera de juego que fue cortado por Zapata in extremis, y luego con el saque de esquina siguiente, que logró cabecear el central, ganándole la posición a Marchena en el salto y estableciendo el empate. Justo premio para el equipo que no especulaba, el que quiso poner juego y ocasiones. En el 54, el protagonista del partido se echó al suelo y reclamó al banquillo el cambio. Fue fulminante. Iñigo López señalaba el área del Villarreal, probablemente diciendo que la lesión la tuvo en la jugada del gol. Tendríamos que esperar para conocer el alcance de su lesión. Diakhaté sustituyó al central tres minutos más tarde. Mientras, el Granada se veía desbordado en algunas fases por el empuje de los locales, aprovechando la estrategia para salir a la contra, aunque sin demasiados frutos. En el 60, un robo de Mikel Rico hace que el centrocampista dispare desde el centro del campo, al ver a Diego López adelantado, y casi marca. El meta metió la manopla para mandar a córner con muchos apuros. Y todo porque Abel ordenó presión en campo ajeno para abortar el dominio local, y eso daba ocasiones a los rojiblancos y cierto nerviosismo en el juego del Villarreal, que movió ficha en el banco. Molina quitó a Nilmar para dar entrada a Castellani. Y justo después, el gol de Borja Valero, en la única acción de desborde de los locales, con pase de camuñas por alto sobre Borja Valero que, muy escorado, se sacó un derechazo casi imparable. Un golazo que volvió a poner al Villarreal por delante.
La cantada de la noche Una vez más, el Granada no se amilanó y volvió a la carga. En el 66, Nyom se coló por la derecha y dio un pase desde la línea de fondo al único sitio donde no debió, al portero. Broncazo de Martins, que esperaba la asistencia en el punto de penalty. Abel se la juega, no había otra, y saca a Uche en lugar de Fran Rico. Apretaba, apretaba y apretaba el Granada, mientras Almeida entraba por Siqueira. Resino, a por todas. En el 73, una jugada aparentemente sin problemas acabaría en el interior de la portería rojiblanca, porque Julio César salió a despejar en el área pequeña pero su puñetazo envió el balón hacia atrás, entrando mansamente en la puerta. Un palo enorme para el Granada, que se encontró de golpe, en diez minutos, con un tres a uno a todas luces injusto.
El panorama tras el autogol fue el de un Villarreal contemplativo y un Granada enfrascado en intentar recortar por la vía del cuelgue de balón al área, con cierta sensación de estado anímico bajo y pocas ideas. Eso sí, el Granada siguió jugando en vertical, con decisión, porfiando por doblegar a un Villarreal otra vez conservador, lógico ahora por la renta obtenida. Los remates de Martins en el 83 y de Jara en el 85 no sirvieron para nada. Ambos se marcharon fuera, sin encontrar el camino de la portería local. El Granada funcionaba también con las arrancadas de Dani Benítez, muy vertical en los últimos minutos pero casi siempre sin demasiados apoyos para el pase final.
A tres para el final, una falta de Diakhaté en el borde del área sobre Martinuccio singnificó su segunda amarilla y la consiguiente expulsión, dejando al Granada con uno menos y sembrando dudas en la defensa para el siguiente partido, ante la Real Sociedad, con su ausencia y la más que probable de Iñigo López. El Granada ya sabía que el partido no lo podía ganar, pero era importante marcar un gol para empatar, por lo menos, el goal average, ya que en el partido de ida, un tanto de Uche sirvió para vencer a los amarillos, en lo que significó la primera victoria de la temporada. Y de veras que el Granada lo intentó, pero con escasa fortuna en sus apariciones, acompañadas de intención y ganas más que de acierto. En el tiempo añadido, Juliio César se resarció, si se puede, del cante en el tercer gol, salvando con la pierna el cuarto, tras disparo de Hernán Pérez, que remató sólo dentro del área. Estaba claro que el Villarreal vio el desorden del Granada y quería el cuarto. En el noventa más dos, disparo lejano de Cani elevado y fin de partido. El Granada sale escaldado de su visita a Villarreal, se lleva un palo más que inmerecido y además varias bajas para el trascendental choque ante la Real Sociedad.
Ficha técnica Villarreal: Diego López, A. López, Marchena (A), Zapata, Oriol, Marcos Senna, Borja Valero, Cani (A), Camuñas (Hernán Pérez, 88′), Nilmar (Castellani, 62′) y Marcos Ruben (Martinuccio, 75′) Granada CF: Julio César, Siqueira (Almeida, 69′), Borja Gómez, Iñigo López (Diakhaté, 57) (A)(A)(R), Nyom, Mikel Rico, Fran Rico, (Uche, 67′) Martins, Dani Benítez, Franco Jara (A) e Ighalo (A) Goles: 1-0: Marcos Ruben (15′), 1-1: Iñigo López (49′) 2-1: Borja Valero (63′); 3-1: Julio César (p.p., 73′) Arbitro: Miguel Pérez Lasa, del colegio vasco. Fue el colegiado del partido inaugural de la liga, en Los Cármenes, contra el Betis. Su actuación fue bastante correcta en un partido de guante blanco. Acertó en la expulsión de Diakhaté sobre todo porque la segunda amarilla fue de libro. Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 23 de la Liga BBVA, disputado en el estadio El Madrigal, de Villarreal, con algo más de media entrada en los graderíos.
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